Está demostrado. Cada euro invertido en el bienestar del empleado es dinero que redunda en una mejora de la rentabilidad de la empresa. Y es que, cuando los empleados se sienten motivados, están más comprometidos con su trabajo, son más productivos y mejora su orgullo de pertenencia a la organización. Y para ello, el papel que juega la comunicación interna es determinante, al permitirles conocer mejor los valores corporativos y objetivos empresariales, contribuyendo de forma más eficaz al cumplimiento de los mismos.
Son muchos los beneficios de una buena comunicación interna. Además del aumento de la productividad, en más de 30% según estudios recientes, y del orgullo de pertenencia, se consigue una mayor rapidez en la resolución de problemas y mejora la relación entre compañeros, porque la información genera tranquilidad, sobre todo, ante los cambios que muchas veces se producen en las compañías.
Pero conseguirla no es cuestión de suerte, sino fruto de una buena estrategia. Aquí, algunas claves para conseguir una comunicación interna eficaz en la empresa:
- Planifica, no dejes nada al azar. Diseña un plan de comunicación en el que se especifiquen los objetivos, mensajes y tiempos, teniendo en cuenta las diferentes necesidades que tiene cada departamento de la empresa. Y una vez definido, materialízalo en acciones concretas.
- Utiliza canales de comunicación accesibles para todos. Es imprescindible crear un vínculo con los empleados, para que puedan acceder a la información de forma sencilla. En cada empresa, serán distintos, pero es importante ponerse en la piel de las personas que forman parte del equipo e intentar llegar a ellas de la forma más creativa y fácil posible.
- Comunica con apertura y transparencia. La comunicación interna es una herramienta esencial en la compañía, pero si se utiliza bien. Para ello, debe transmitir transparencia y verdad, de forma que los empleados se puedan sentir parte de la organización, dándoles la confianza para aportar ideas, preocupaciones y sugerencias, fortaleciendo así su compromiso con la empresa.
- No olvides que la comunicación, para que sea efectiva, ha de ser bidireccional. No consiste en bombardear con mensajes a los empleados, sino también de recibir su feedback y tomar medidas demostrables cuando este no sea positivo.









