El Consejo de Seguridad Nacional acaba de aprobar el Informe Anual de Seguridad Nacional 2023.

El proceso de elaboración del Informe está dirigido y coordinado por el Departamento de Seguridad Nacional a partir de las aportaciones provistas por parte de los ministerios de la Administración General del Estado y del Centro Nacional de Inteligencia.

Desde NITID hemos analizado el estado y la evolución de la Seguridad Nacional en base a las 16 riesgos y amenazas identificados en la Estrategia de Seguridad Nacional de 2021. Estas son las claves sobre cada uno de los riesgos y amenazas:

  • Tensión estratégica y regional: Ucrania y la Franja de Gaza son los dos puntos de tensión más importantes según el DSN en términos de inestabilidad geopolítica. El contexto estratégico actual está caracterizado por un retroceso del multilateralismo y un incremento de la competición entre Estados que defienden sus intereses nacionales.

 

  • Terrorismo y radicalización violenta: el yihadista es el terrorismo que más presente sigue en el mundo, con un refuerzo de sus capacidades localizado en el Sahel y en Asia. No obstante, la radicalización y polarización social ofrece un panorama de coexistencia de diferentes grupos, cada vez más diversos y heterogéneos.

 

  • Epidemias y pandemias: el Covid-19 ya no es una emergencia de salud pública, lo cual ha provocado que estas amenazas sean menos relevantes en el corto plazo, aunque haya servido como lección aprendida para el futuro.

 

  • Amenazas a las infraestructuras críticas: la inestabilidad geopolítica obliga a reforzar la atención sobre las infraestructuras críticas de los países. Los gasoductos, los aeropuertos, las redes, las estaciones ferroviarias, el ciberespacio, los cables submarinos, las fuentes de energía, las telecomunicaciones y otras muchas infraestructuras están en el punto de mira por su vulnerabilidad a ser desestabilizadas.

 

  • Emergencias y catástrofes: desde el DSN se advierte de que el cambio climático va a aumentar el riesgo de fenómenos climatológicos adversos e inesperados que obligarán a poner en marcha planes de contención con suficiente anticipación.

 

  • Espionaje e injerencias desde el exterior: una amenaza que aumenta debido a la inestabilidad geopolítica y al valor cada vez mayor que tiene la inteligencia como ventaja estratégica tanto a nivel político como militar o diplomático. Esta realidad está obligando a que empresas, instituciones e individuos refuercen sus técnicas de protección de información y de ciberseguridad.

 

  • Campañas de desinformación: uno de los riesgos más preocupantes según el DSN debido a las redes sociales y los múltiples canales de difusión de información en internet. Rusia y China figuran como los dos países que más campañas de manipulación de información dirigen. En un año como el 2024, durante el que se celebrarán elecciones en decenas de países, puede esperar que estas campañas jueguen un papel determinante.

 

  • Vulnerabilidad del ciberespacio, aeroespacial y marítima: en estas tres dimensiones se está registrando un aumento en el número, la frecuencia y la sofisticación de los ataques. El ciberespacio sigue cobrando más importancia como campo de batalla de ciberataques, mientras que el espacio aéreo y marítimo, que se han visto recuperados tras el shock de la pandemia, no están exentos de amenazas como los bloqueos, la piratería o la tensión en las cadenas de suministro, ni tampoco de adaptarse a unos marcos regulatorios más ambiciosos en la lucha contra el deterioro del medioambiente, que impactan directamente en su actividad.

 

  • Inestabilidad económica y financiera: la inflación sigue siendo un tema preocupante y las miradas llevan meses puestas en el BCE para analizar el impacto del comportamiento de los tipos de interés. Continúan acaparando mucha atención también los precios de la energía, de los alimentos y de las materias primas, que han lastrado las previsiones de crecimiento de países de la Eurozona como España.

 

  • Crimen organizado y delincuencia grave: en los últimos años ha aumentado la práctica de la delincuencia como servicio (conocida como crime as a service) y se está construyendo una industria delictiva sin precedentes. A pesar de que los recursos estatales contra el crimen organizado aumentan, las técnicas delictivas se están sofisticando más, lo que convierte este riesgo en importante.

 

  •  Flujos migratorios irregulares: otra amenaza que atiende a múltiples factores como la inestabilidad política, la pobreza, los conflictos, el cambio climático o la situación socioeconómica. En España se produjo, durante 2023, un aumento del 95% de entrada de inmigrantes irregulares en comparación con 2022. Una cifra que superó los 56.000 inmigrantes.

 

  •  Vulnerabilidad energética: la seguridad energética es una de las prioridades de la UE y de los Estados miembro. La invasión de Ucrania y los efectos de segunda ronda de la pandemia (crisis de abastecimiento, de materias primas y de suministro energético) han puesto de manifiesto la magnitud del riesgo que representaba la dependencia europea del suministro de gas natural procedente de Rusia. El futuro estará marcado por políticas y estrategias de refuerzo de la autonomía estratégica.

 

  • Proliferación de armas de destrucción masiva: un debate que ha vuelto a tener recorrido mediático después de las amenazas veladas de Rusia y la brecha cada vez más abierta con Occidente por la invasión de Ucrania. Además, la cita más importante del año la V Conferencia de Revisión de la Convención de Armas Química concluyó sin documento de consenso.

 

  • Efectos del cambio climático y de la degradación del medio natural: un fenómeno cuyas consecuencias se hicieron notar en 2023, el año más cálido desde que se tienen registros. Es un reto que trae de la mano muchos otros de los ya mencionados.

¿Cuáles son los principales riesgos para la Seguridad Nacional percibidos? 

El informe también incluye los resultados obtenidos de la encuesta de percepción de riesgos para la Seguridad Nacional. Esta fue llevada a cabo durante octubre de 2023. Por cuarto año consecutivo, la percepción de la previsible evolución del contexto de Seguridad Nacional con un horizonte temporal de cinco años es de deterioro. Estas son las principales conclusiones de la encuesta de percepción de riesgos:

  • Hay una preocupación generalizada en la sociedad debido a las campañas de desinformación y el empleo del ciberespacio para fines irregulares.
  • Se da un clima de mayor tensión estratégica, con dos escenarios que dominan la agenda internacional: la invasión de Ucrania y la espiral de violencia en Gaza.
  • Incremento de los flujos migratorios irregulares en España, ya que el número de llegadas a España en 2023 se incrementó en un 95%.

Puedes leer el Informe Anual de Seguridad Nacional 2023 completo aquí.