Internet es el espacio de la especialización. Un lugar en el que comunicarse con públicos fragmentados y menos numerosos con perfiles muy específicos. Una noticia puede tener cientos de enfoques distintos, tantos como autores, quienes escriben sin las presiones de tener que vender a un público masivo.
Cuando un político pronuncia un discurso, ya no puede esperar que sea el contenido del discurso lo único que se comente: en Internet se diseccionarán las habilidades comunicativas, el acierto estético, la calidad de la retransmisión, el historial pasado de alocuciones de esa persona o de ese tema; se harán parodias, se establecerán paralelismos, en definitiva, se le sacará punta a cualquier información. Pero no una punta, sino cientos.
David Cameron y su equipo de comunicación saben que en Internet siempre hay gente que quiere saber más. Saben que las elecciones no las ganan sólo las políticas, sino los políticos, y los políticos son personas que pueden ser analizadas desde millones de puntos de vista.

En el discurso que ha preparado para clausurar la conferencia del Partido Conservador británico, David Cameron buscará presentar una actitud positiva, informan los medios. Los tories se presentan a lo grande en la conferencia de Manchester, sabedores de que pasan por un momento dulce en cuanto a perspectivas electorales, y Cameron afronta esta cita con su público como el lugar en el que explicar qué medidas tomaría en caso de ocupar Downing Street.
En los papeles que llevará Cameron al estrado, o en su teleprompter, correrán líneas como estas:
«Si quieres crear una familia, te apoyaremos; si tienes miedo, te protegeremos; si arriesgas tu seguridad para evitar un crimen, estaremos a tu lado; si ahorras dinero toda tu vida, serás premiado»
¿Pero cómo aborda el discurso el hijo pródigo del conservadurismo británico?
Como dice la Tory, Maria Caulfield, en declaraciones recogidas en este interesante análisis de Stuart Jeffries para The Guardian
«Hay mucha gente a la que los conservadores no le gustamos. No es como en 1997, que todos adoraban al Partido Laborista. La gente no nos adora. Tenemos que ganarnos su confianza y demostrar que somos distintos de lo que piensan»
Por eso el discurso más importante de David Cameron no se hará desde su estrado, sino desde detrás del escenario.
Antes del Keynote Speech en Manchester, el equipo de David Cameron ha hecho público el siguiente vídeo. Un vídeo en el que se el making-of del discurso. Se le ve trabajando en los últimos flecos. Habla relajado, aunque no niega la responsabilidad que supone pronunciar el discurso de clausura. se dirige a la entrevistadora con naturalidad y confianza, se repanchinga en el sillón, cruza las piernas, ríe; habla de la duración del discurso («demasiado largo, diempre es demasiado largo»), y de lo que quiere transmitir, que no es lo mismo que lo que quiere contar. El vídeo termina con Cameron levantándose para convocar de nuevo a su equipo a la sala.
En una época en la que los posible enfoques son tan numerosos, saber llevar la iniciativa desde un equipo de comunicación en la creación de la imagen off-the-record, y saber explicar lo que un político siente, quiere y prepara es un sustancial tanto a favor.
Satisface la curiosidad de las personas que se interesan por saber cómo es el candidato profesionalmente: ¿Sabe liderar? ¿Sabe trabajar en equipo? ¿Tiene sentido del humor?









