Un debate se puede ganar antes, durante y después.  La victoria en un debate se puede dar en tres tiempos. El pre-debate, basado en la discusion del formato . En segundo lugar, durante la propia discusión del debate; y,  por último, el post-debate, donde el enfoque y la interpretación que la propia campaña haga resultará determinante para la interpretación  que los medios de comunicación haga. Muchos ciudadanos dirán que el ganador del debate ha sido el que diga el periódico que lee, la radio que escucha o la televisión que vea.