Aquí va una recopilación de algunas de las noticias aparecidas en los últimos días relacionadas con el VI Seminario Internacional de Comunicación Política y Electoral.
ABC:
No pienses en un elefante… sino en Bambi
Blanca Torquemada. Madrid. Tres cuartos de hora de retraso y, al fin, dos figuras tocadas con sombrero (uno, clásico «borsalino» y el otro «miller» de explorador) irrumpen en un hotel madrileño, junto a un nutrido grupo de acompañantes. Quienes no supieran que se trataba de dos de los más reputados expertos mundiales en comunicación política, quizá los tomaran por telepredicadores. «Guiris», indudablemente. El más corpulento, George Lakoff, es profesor de la Universidad californiana de Berkeley y forma parte del grupo de los catorce elegidos por José Luis Rodríguez Zapatero para eso que en Ferraz han bautizado como «panel de intelectuales progresistas». Autor del éxito editorial «No pienses en un elefante», está considerado como referencia ineludible de los candidatos del Partido Demócrata en Estados Unidos. Al otro especialista, Mark McKinnon, que asesora a los republicanos, se le atribuye haber contribuido de forma decisiva a que George Bush se convirtiera en gobernador de Texas primero y en presidente de los Estados Unidos después. Una aportación a la Historia contemporánea que, lógicamente, no ha merecido el reconocimiento del Gobierno socialista de España. Así que él no está en el «panel».
«Novato» en política española
Sin embargo, la supuesta distancia ideológica entre ambos «gurús» pasó desapercibida por la complicidad que destilaron en su comparecencia ante la prensa, con motivo de su participación en el VI Seminario Internacional de Comunicación Política y Electoral organizado por MAS Consulting Group. Además de dedicarse mutuos piropos, teorizaron en sintonía. Lakoff se puso la venda antes de la herida y pronto se confesó un «novato» en lo que a la política española se refiere. No hubo ni una referencia concreta a las peculiaridades de la figura de Zapatero (pareció obvio que aún no tiene el gusto de conocerlas) y sólo dedicó unas pocas, muy vagas, a cuál será su papel en la elaboración del programa socialista. En su intervención en el seminario, antes de la rueda de prensa, se había limitado a esbozar que asesorará a los próceres monclovitas sobre cómo manejar tres conceptos básicos: nación, terrorismo e inmigración. Aspectos que Lakoff considera sesgadamente utilizados por los «conservatives» (la derecha) tanto en Estados Unidos como, según sospecha, en España.
El experto aclaró que él es más un teórico, en su calidad de profesor, que un asesor en lo práctico e inmediato (terreno en el que sí se sitúa su colega McKinnon) y que, desde su perspectiva, lo que tratará de explicar es que el lenguaje y la reiterada repetición de los mensajes modifican el cerebro del receptor, de modo que lo que moviliza a los votantes es el pensamiento inconsciente. En resumen, que votar no es un acto racional en función de unos intereses objetivos, sino algo más «emocional». Por eso, lejos de considerar a George Bush como un borrico (gravísimo error, en su opinión, de la progresía mundial y factor que ha impedido a los demócratas norteamericanos derrotarle), le ve como un personaje hábil. Del mismo modo, cree que los republicanos han venido obteniendo importantes réditos de la mezcla conceptual de la criminalidad con el terrorismo, y denuncia el cinismo plenamente generalizado de referirse a la «inmigración ilegal» cuando, dijo, «en contrapartida, nadie habla de consumidores ilegales». Así, alentará que Zapatero venda la inmigración como un fenómento positivo, generador de riqueza. Y todo indica también que le animará a hablar del cambio climático, pues recordó que Gore no recurrió a este socorrido asidero en las presidenciales, y así le fue.
Lakoff, instalado permanentemente en una franca sonrisa y en un aire bonachón de Papá Noel, anunció que hoy se reunirá con «mister Caldera», como primer paso de su colaboración con la causa socialista, en lo que será, dijo, un «coloquio abierto y participativo». Definió al «grupo de los catorce» como de «expertos en la gente», algo que los distancia de la piel áspera de los elefantes y los conecta con el tierno discurso de «Bambi» Zapatero.
EL MUNDO: Artículo de Paloma Díez Sotero.
El discurso socialista, lección 1 El nuevo fichaje estadounidense de Zapatero para comunicación política desvela públicamente las teorías que enseñará al PSOE
George Lakoff estaba en España el 15 de junio de 1977 y se contagió del entusiasmo con el que la gente, toda engalanada, iba a votar en sus primeras elecciones democráticas. «Fue uno de los mejores días de mi vida», confiesa este estadounidense estudioso del lenguaje y la psicología cognitiva, famoso por haber revitalizado la comunicación política del Partido Demócrata.
Su relación con España no va mucho más allá. «Para mí, la política española es nueva», reconoce con la humildad que se permiten los sabios. Sin embargo, ha sido llamado a integrar el think tank socialista de cara a los próximos comicios y a los nuevos tiempos. ¿Sabrán interpretar a Lakoff los gurús propagandistas del PSOE cuando habla de «hacer consciente el inconsciente»?
Seguro que les ha gustado más oír que «hay que activar la cosmovisión progresista en el conservador».
Las teorías de Lakoff no son ningún secreto. Quedaron expuestas en el libro No pienses en un elefante (2004), recién editado en España y convertido en manual de cabecera del PSOE. Ayer, además, las compartió con los asistentes al Seminario Internacional de Comunicación Política y Electoral organizado en Madrid por la empresa especializada MAS Consulting Group y la Universidad George Washinton de EEUU.
«Cambiar los cerebros»
Acaparó la atención de la prensa y de los estudiosos de la comunicación como un fichaje de Primera División. Pero él, siempre modesto, decía a este periódico: «Yo sólo puedo contar lo que sé para que ellos lo hagan lo mejor que puedan». De momento, va a estar en España hasta el 2 de diciembre y, aparte de «visitar museos» y «comer en buenos restaurantes», se reunirá «con Jesús Caldera y otros líderes socialistas».
«La mayoría de los políticos cree que la política son cosas materiales, no valores que promuevan la democracia», reitera Lakoff. Su misión, pues, es hacer que quienes se dejan asesorar por él crean, y hagan creer, en lo segundo. Hay que afianzar valores y ello se logra a través de la psicología cognitiva, de la construcción de un mensaje y de su reiteración constante. Objetivo: «cambiar los cerebros». Esto es: que la gente interiorice otras prioridades de la política que no sean las que marca la oposición, sino las que al Gobierno le interesan. Según su teoría, el PSOE tendría que introducir nuevos «marcos de referencia» en el inconsciente de los ciudadanos para que reenfoquen cuestiones presentadas por el PP como problemas: diálogo con ETA, ruptura de España, avance del laicismo, cesión ante los nacionalismos…
Dice Lakoff que un discurso que se limita a responder a los temas que fija otro está condenado al fracaso. «No contesten con cifras y datos; hagan su propio discurso en valores», alecciona. «El mensaje debe activar el cerebro». Después, hay que repetirlo cada día. Sólo así se puede cambiar la sociedad, asegura. Una ambición nada conservadora y muy progresista, como la del PSOE. Ayer, en público, el profesor aleccionó a sus pupilos sobre cómo reenfocar cuatro temas calientes impuestos por el PP: terrorismo, inmigración ilegal, identidad nacional y negociación con los nacionalismos. Si el PSOE estudia bien la lección, lo veremos en los próximos meses.
EL MANUAL DE GEORGE LAKOFF PARA EL PSOE
1. «El cambio de marco es cambio social. Los marcos son estructuras mentales que conforman nuestro modo de ver el mundo. Forman parte del inconsciente cognitivo».
2. Hay que crear «marcos de referencia» en la mente de los ciudadanos que normalicen los valores y los objetivos del partido; hacer que la gente piense en cosas que no sean las que fija el oponente.
3. «Si queremos cambiar las mentalidades, hay que cambiar los cerebros. Así se conforma la ideología».
4. Un marco no se construye como un eslogan ocasional, sino repitiendo «todos los días» las ideas y los valores que preconiza el partido. Lleva tiempo.
5. Hacer política implica «hacer una política cognitiva» y sentar «una base moral».
6. «La política no son cosas materiales, son valores». Expresar los valores es clave para ganar en autenticidad. «Esto hace a un líder vigoroso».
7. «Hay que activar la cosmovisión progresista en el conservador»: llegar a él a través de valores comunes. Introducir en el debate el punto de vista ajeno y exponer el propio.
Consejos para reenfocar temas planteados por el PP
1. Patriotismo. No hay que permitir que los conservadores se apropien del amor al país.
2. Terrorismo. «Es un crimen» y se combate como tal. Está exento de romanticismo y de ideas.
3. Inmigración ilegal. Desvincular ambos conceptos. Presentar a los inmigrantes como «creadores de prosperidad».
4. Negociación con los nacionalismos. No abordar la cuestión desde el ‘frame’ construido por el Partido Popular (la nación es sólo una y todos tenemos los mismos derechos y obligaciones).









