El camino hasta la cumbre del nuevo periodismo es viral. Así lo demuestra la meteórica carrera del reportero de 10 años, Damon Weaver, estudiante de primaria proveniente de Pahokee, Florida, y que acaba de convertirse a la vez en periodista y noticia tras entrevistar al presidente Barack Obama.
El encuentro con Obama se había convertido en el objetivo prioritario de este chico desde que en octubre de 2008 entrevistara al entonces candidato a vicepresidente Joe Biden. Y para conseguirla ha recurrido a una campaña de persuasión que el presidente no ha podido Obviar. Su camino hasta la Casa Blanca es un ejemplo de ilusión y tesón…pero también del buen uso de las herramientas de comunicación que ofrece el siglo XXI.
«Damon Weaver no es un estudiante brillante. Es un estudiante medio que ha estado trabajando duro. Le pregunté por qué sus notas habían mejorado, y me dijo que la gente de Pahokee entrena mucho para jugar mejor al fútbol americano, así que él decidió que sería importante esforzarse más en el colegio para ser un buen reportero.»
Son las palabras de Brian Zimmerman, uno de sus profesores en el colegio de primaria Kathryn E. Cunningham/Canal Point, recogidas por el Huffington Post en el artículo en el que incluía la aparición del joven reportero entre los 10 acontecimientos más interesantes de los medios en 2008.

El Huffington Post, el blog político número uno de EEUU, ha sido uno de los mayores valedores de la carrera de Weaver hasta la Casa Blanca. El portal ha recibido centenares de emails y miles de comentarios de apoyo («Así que ahora toca bombardear a Rahm (Emmanuel, jefe de gabinete del presidente Obama) con emails para que deje a este chico entrevistar al presidente. Me apunto») en los que se pedía que se hiciera todo lo posible para conseguir un encuentro con el presidente de EEUU.
Se pueden ver los artículos que le dedican (con sus respectivas decenas de páginas de comentarios) aquí, aquí, o aquí.
Dwayne Wade y Shawn Marions, jugadores de los Miami Heat de la NBA, también mostraron su apoyo, y se comprometieron a jugar un uno contra uno contra el presidente si finalmente concedía la entrevista (aunque afirmaban que no necesariamente dejarían que el presidente marcara una canasta)
Incluso llegó a darle una carta directa para el presidente a uno de los directores de comunicación de la Casa Blanca en el mismo Ala Oeste.
El caso de Damon Weaver ejemplifica algunos conceptos centrales de la actualidad del marketing y la comunicación institucional, que convirtieron la ‘campaña’ de Weaver en algo que el presidente Obama no podía rechazar:
- Viralidad. Comunicación a partir de materiales (texto, audio, vídeo…) interesantes o divertidos, y, principalmente, que puedan ser distribuidos por los usuarios en una versión digital de el boca a boca.
- Grassroots. Movimiento comunitario, generalmente aplicado a la política. Su nombre es una metáfora de las raíces de la hierba: diminutas pero numerosas. Se trata de iniciativas espontáneas (la versión impostada de los grassroots recibe el nombre de Astro-turfing, en honor a una marca de césped artificial) protagonizadas por miembros de una comunidad que con pequeñas aportaciones se lanzan a por grandes metas.
- Valores. De nada sirve una excelente campaña si detrás no hay un buen producto. Damon Weaver encarna la ambición que pedía el presidente Obama para los jóvenes de color en América en su discurso ante la convención de la NAACP (Asociación Nacional para el Avance de las Personas de Color, en sus siglas en inglés)
«Significa que tenemos que elevar las expectativas de nuestros chicos. Puede que tengan buen tiro exterior, o mucho ritmo, pero no todos los niños deben aspirar a ser el nuevo LeBron o el próximo Lil wayne. Quiero que aspiren a ser científicos e ingernieros, médicos y profesores, no sólo jugadores y raperos. quiero que aspiren a ser jueces del Tribunal Supremo, o presidente de los EEUU»










