Angela Merkel acaba de sellar por fin su acuerdo de gobierno con sus aliados bávaros de la Unión Social Cristiana (CSU) y con el Partido Democrático Liberal (FDP). Dentro del nuevo gabinete hay una figura en la que muchos ven el relevo del centro-derecha alemán: Karl-Theodor zu Guttenberg. El pasado año se convirtió a sus 37 años en el ministro más joven de la historia de la República Federal de Alemania, al ocupar la cartera de Economía. Desde ayer es el nuevo Ministro de Defensa. Hijo de una familia noble de Franconia, joven, con una imagen impecable, carismático y casado con la tataranieta de Otto Von Bismarck aporta a la política alemana un toque de frescura no visto en mucho tiempo. Guttenberg, a pesar de su condición de aristócrata, es capaz de conectar con el ciudadano medio y jugar hábilmente el papel de “outsider”. Su nuevo puesto, al frente de la cartera de Defensa, le permitirá estar en la primera línea pero resguardado en los aspectos de la política exterior, en los que previsiblemente se sentirá muy cómodo gracias a su formación en relaciones internacionales.
A pesar de su juventud, la trayectoria de Guttenberg ha sido meteórica. Comenzó en la organización juvenil de la CSU, el partido demócrata cristiano de Baviera hegemónico en la zona y coaligado con la CDU de Merkel. En 2002 entró en el parlamento federal como miembro de la comisión de política exterior y portavoz de grupo para asuntos de control armamentístico. A finales de 2007, Guttenberg se convirtió, contra todo pronóstico, en presidente de la CSU en Alta Franconia y miembro del Comité Ejecutivo a nivel federal. Poco después, tras el descalabro que su partido sufrió en las elecciones regionales de Baviera, alcanzó por fin la secretaría general de la CSU, pero su estancia duró solo unos meses hasta que Angela Merkel le pidió unirse a su equipo. Se le abrían así las puertas del gobierno federal, un lugar al que ha llegado para quedarse.










