La revista Time enunciaba ayer las cinco preguntas que el discurso del Estado de la Unión de Obama respondería, y a través de las cuales se juzgaría el éxito o el fracaso de su alocución. ¿Aprobó o suspendió el presidente Obama?

Obama se enfrenta al Discurso sobre el Estado de la Nación
Obama se enfrenta al Discurso sobre el Estado de la Nación

1.- ¿Cómo responde la audiencia?
Gran parte del éxito de Obama ha consistido en su inusual capacidad de atraer atención. Una disminución en los índices de audiencia podría significar que el interés que despertaba se ha adormecido.

2.- ¿Se centra la prensa en el proceso?
La derrota en Massachussetts y las tensiones internas del Partido Demócrata han sido carne de titular estas semanas. Si la atención se la llevaron los detalles, el discurso habría fracasado.

3.- ¿Aplauden los Republicanos?
Obama se ha esofrzado en encontrar puntos en común con el bando republicano. Pero el GOP está disfrutando demasiado de sus recientes victorias como para conceder una tregua.

4.- ¿Encontrará el tono adecuado?
El presidente corre el riesgo de caer en un tono de reproche, fruto de la frustración. Como la mayoría de los presidentes en su primer año, según afirma Time, Obama tiene la sensación de no haber recibido suficiente crédito por su trabajo, y podría equivocar el tono.

5.- ¿Sabrá encontrar el equilibrio entre continuidad y cambio?
Sería muy tentador para la Casa Blanca regresar al mensaje de cambio y esperanza que tantos frutos dio en campaña electoral a Obama, pero la prensa y la audiencia están esperando también una dosis de autocrítica en su mensaje, y demasiado optimismo dejaría insatisfechos a muchos.