El New York Times publicaba la semana pasada un artículo bajo el título ‘Google busca una Política Exterior’. A raíz de la tensión en las relaciones del gigante de los buscadores con China, el autor del artículo, Mark Landler, aborda una reflexión sobre los límites de la política exterior. Básicamente cómo la política exterior en algunos casos no es una cuestión de políticos.

El País publicaba el 7 de marzo un artículo sobre la ‘diplomacia corporativa’ (MAS Consulting fue consultada para su elaboración: lo recogíamos en nuestro blog así) en el que se afirmaba:

«Lo de que las grandes multinacionales se han convertido en una especie de Estados que hablan de tú a tú con los Gobiernos no podía dejar de tener efectos en su organización. (…) Muchas (…) empresas están elevando el nivel de sus áreas de relaciones institucionales, convertidas ya en verdaderos centros de estrategia y desarrollo de relaciones en clave diplomática, con el concurso de diplomáticos o expertos en relaciones internacionales.»

Google busca su política exterior
Infografía: NYTimes

Traducimos aquí un fragmento del artículo del New York Times:

«Cuando Google anunció la pasada semana que cerraría su servicio de búsquedas censurado en China, estaba haciendo algo más que enfrentarse a un gobierno represor: demostraba que, mientras los Estados Unidos luchan por encontrar una política exterior para la era digital, las compañías de internet necesitan articular las suyas propias.

(…)

Coincidiendo con ello (con la salida de Google de China), la administración Obama hizo su primer anuncio público sobre la libertad en Internet. La Secretaria de Estado, Hillary Clinton, dijo que Internet podía ser una fuerza del bien o del mal, y animó a los gobiernos a utilizarla adecuadamente, mientras empujaba a las empresas a no aceptar la censura. Pero dejando el trabajo de navegar entre restricciones a cada compañía.