Cita histórica frente a las cámaras de televisión en el Reino Unido. A pesar de la larga tradición democrática de los británicos, los debates electorales televisados son aún algo desconocido para el electorado.

Esta noche, frente a las cámaras de ITV se celebrará el primero de los tres debates acordados por los candidatos a primer ministro: el aspirante David Cameron, el ‘actual campeón’ Gordon Brown, y el no demasiado conocido Nick Clegg.

Nick Clegg, Gordon Brown y David Cameron participarán en el primer debate televisado de R.U.
Nick Clegg, Gordon Brown y David Cameron participarán en el primer debate televisado de R.U.

La web de BBC News se hace la siguiente pregunta: ¿Cómo podrían los debates electorales cambiar el resultado?Y centra sus respuestas en los siete factores a vigilar durante los debates:

  • El error. El famoso síndrome del foso de la orquesta puede entrar en juego y llevarse toda la atención. Un error o un despiste pueden dar al traste con el debate.
  • El contraplano. las cámaras están siempre encendidas, y pueden captar detalles engorrosos (recordemos el ejemplo que recogía Albert Medrán en su blog, del vistazo al reloj de George Bush padre que recogieron las cámaras de televisión y le valieron numerosas críticas)
  • Las posiciones. «Lo primero que hay que negociar es la forma de la mesa», dice Víctor Borreguero. La ubicación de los contendientes puede marginar a uno o acorralar a otro.
  • La frase. Los candidatos deben saber envolver sus ideas en palabras que lleguen hasta los tweets, los blogs, los titulares y los bares.
  • El detalle. Los debates son actos comunicativos. La enunciación cruda, pormenorizada y detallada de medidas puede hacer parecer aburrido al candidato.
  • El lenguaje corporal. La confianza y la calma que transmita un candidato puede ser más poderosa que su programa a la hora de debatir.
  • El ataque. Los ataques son recetas complicadas con la ironía, el humor, la verdad y el insulto en proporciones adecuadas. Demasiado de unos, demasiado poco de otros y saldrá caro.

Sin embargo cabe recordar que un debate electoral es un tríptico en el que juegan también un papel importante el antes y el después. «En un debate electoral todo se negocia. Desde el orden de las preguntas, hasta los planos de realización. Hay que preparar todo de cara también a la escenificación del post-debate «, afirma Santos Ortega, Director de Asuntos Públicos de MAS Consulting y responsable de las lecciones sobre telegenia y preparación de debates de nuestros cursos de formación. «No hay que olvidar que la gente reacciona tanto al debate en sí como a lo que se diga al día siguiente en la prensa» añade. «En cuanto se apagan las cámaras, hay que ponerse a trabajar con los creadores de opinión».