Entre la constelación de aplicaciones que surgieron del Big Bang de Twitter, una de ellas brilló con especial protagonismo en las semanas previas a las elecciones británicas. Su nombre es Twettminster, una herramienta que sabe leer en Twitter todo lo que se diga sobre la política de las islas británicas.
Tweetminister Search mide el pulso de la política en el Reino Unido en tiempo real. Refleja el sentimiento de la gente expresado a través de los miles de mensajes enviados a Twitter por parte de políticos, medios, periodistas y público general, y separa el grano de la paja para encontrar el contenido más relevante.

The Guardian señalaba que las predicciones realizadas por Tweetminster habían conseguido ser más precisas que otras, como la más popular YouGov. Tweetminster, gracias a su capacidad para indexar, jerarquizar y leer los términos referentes a opiniones positivas o negativas con respecto a personas o temas, consiguió tener un margen de error de 1,75%, comparado con el 2,25% de YouGov.
La red cuenta con algunas características que hacen que se pueda escuchar la voluntad popular de una manera que no tiene precedentes: el rastro de datos que deja tras de sí un usuario de la web es infinitamente mayor al que dejan los oyentes de radio o los televidentes. Tiempos de permanencia en página, rutas de entrada y salida, formas de navegación… El sentiment analysis va un paso más allá, y permite no sólo recoger la información que produce un usuario pasivamente, sino también interpretar sus opiniones a través de comentarios, posts, tweets.
La investigación electoral tiene, gracias herramientas como Tweetminster, un apasionante frente abierto para la lectura de las intenciones de los ciudadanos.









