César Calderón hizo una parada el miércoles en Madrid, en su gira internacional (Buenos Aires, Madrid y pronto Cáceres) de presentación del libro Open Government-Gobierno Abierto. Un libro coral, un wiki-libro que habla del futuro que acecha a la política y la cultura, pero que cumplió la tradición de presentarse ante el público en una mesa redonda donde se podía adquirir la edición en papel.

La Fundación Ortega y Gasset albergó el evento, conducido por Miguel Ángel Oliver, en el que participaron Rafa Ceballos, editor de Algón, Jesús Sánchez Lambás, Director General de la Fundación anfitriona, Alberto Ortiz de Zárate (conocido en la red como Alorza), responsable de Open Government del gobierno vasco, y el propio César Calderón.

Abre el libro, y abrió la presentación, un paisaje narrado de la ciudad de Brujas en el siglo XII. Una ciudad, como cuenta Ortiz De Zárate a la que una catastrófica tormenta convirtió en el centro del mundo, al hacer que el pequeño río que la atravesaba se volviera navegable para barcos de gran calado. Floreció el comercio, el arte, la banca, la moda, en mitad de la ordenada anarquía de una ciudad que no tenía gobernantes claros, pero que aún así seguía avanzando. Las conclusiones de la fábula e Brujas: la clave del progreso está en la comunicación, en la interconexión…y el control queda en un segundo plano.

Presentación del libro Open Government en Madrid
Presentación del libro Open Government en Madrid

Es Gobierno Abierto, que habitualmente se confunde con la tecnificación de las gestiones administrativas, es el viaje hacia una mayor implicación ciudadana en los procesos políticos. Un viaje cuya naturaleza no es tecnológica, sino que bebe de los valores de la nueva ola comunicativa: apertura, implicación, cercanía… Un viaje en el que los políticos tienen que convertirse en garantes de la comunicación que se aseguran de que la voluntad popular llega a buen puerto, y los ciudadanos comiencen a ejercer la mayoría de edad de una manera más participativa. Estos caminos se encuentran en un idílico punto medio en el que la democracia es mucho más representativa y la política vuelve a ser importante en la vida de todos.

Los autores son conscientes de que el adjetivo ‘abierto’ es una utopía, y que el proceso de apertura de datos y participación ciudadana no ha hecho más que empezar. Por eso consideran Gobierno Abierto-Open Government un libro más lleno de preguntas que de respuestas sobre lo que está sucediendo y hacia dónde nos dirigimos.