La Dirección General de Comunicación de la Unión Europea, comandada por la comisaria Viviane Reding, presentará en el marco de un seminario que reune a la plana mayor de la Comisión Europea, un plan para darle una nueva dimensión a la imagen de la UE, de la mano de su presidente, José Manuel Durao Barroso. Así lo cuenta El Mundo.

Fotógrafos las 24 horas, productores de televisión para hacer más contenidos en los que él sea protagonista, copago de los gastos de los periodistas para que le acompañen en sus viajes, gráficos, logos y presentaciones son algunas de las propuestas recogidas en una carta que le envió a Barroso el pasado mes de junio, publicada por EurActive. Además, el presidente ha decidido hacer por primera vez un discurso sobre el estado de la Unión cada año.”

Reding, a través de la carta que envió al presidente Barroso, profundiza en una tendencia que podría definirse como la americanización de la política. Estos son algunos de los rasgos detrás de esta idea:

La individualización. La política personalizada sobre la imagen de la persona detrás de un cargo, más allá de la del partido, e incluso, más allá de la imagen profesional del político. Una corriente que proviene de la declarada predominancia de las emociones sobre los argumentos racionales. Algo que se ha puesto de manifiesto en las campañas electorales, y que entra poco a poco en la comunicación política regular.

La espectacularización. El mundo de la política empieza a redoblar esfuerzos a la hora de comunicar. Para comunicarse efectivamente con el público, una de las premisas es dejar un poco de lado la manera tradicional de lanzar mensajes, a través de discursos, notas de prensa y comparecencias, para empezar a hablar el lenguaje de los ciudadanos. Se aprehenden los códigos de la televisión, del cine, de la narrativa, que son los medios que han demostrado éxito a la hora de comunicarse con el público masivamente.

La campaña permanente. Se extiende en el tiempo la necesidad de comunicar. En la política moderna no basta con convencer a los ciudadanos una vez cada cuatro años, sino que la comunicación electoral ocupa el trabajo diario de los políticos. Las medidas tomadas pierden valor si no se comunican efectivamente y sirven para reforzar la estrategia y el posicionamiento de un político o su partido.

Postgrado de Dirección de Campañas Electorales