Hablábamos hace poco de La Realidad 2.0 a través de una campaña de Coca Cola Zero. Hoy tenemos otra cuenta que añadir al collar de éxitos de este marketing sorpresa.

La siguiente campaña de Heineken es otro ejemplo de publicidad de la clásica, mezclada con ingredientes 2.0. La marca de cervezas organizó un evento, mezcla de poesía y música clásica en un teatro italiano…el mismo día y a la misma hora que el partido entre Real Madrid y A.C. Milan de la Liga de Campeones. Centenares de ‘cómplices’ arrastraron a sufridos futboleros a este espectáculo tan poco apetecible, en el que serían espiados por cámaras ocultas.

Si bien esta campaña nos recuerda a esa filosofía 2.0 de participación personal y personalizada del cliente en la campaña de publicidad, hoy queremos aprovecharla para recordar el valor de un buen relato en comunicación.

¿Qué has sentido al ver el vídeo?

Probablemente ninguno de vosotros estuvo presente en esa sala, y sin embargo es muy posible que hayáis sentido empatía con los ‘personajes’, con el novio abnegado, con el periodista hastiado, desde que presenciamos su desesperación hasta que vivimos el éxtasis de ver el sueño cumplido de ver el fútbol cuando todo parecía perdido.

Quizá ni te guste el fútbol.

Sin embargo te ha gustado verlos reir. Seguramente hasta te haya hecho reir a ti. Porque las emociones son el mejor acompañamiento para un mensaje, el camino más corto hasta el corazón y el cerebro del público. Y cuando las emociones son auténticas, como las del vídeo, son más poderosas todavía.

¿Seguro que a la gente no le puede gustar la política?

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