Por Daniel Ureña.

1. Victoria histórica del Partido Popular. El PP ha obtenido su mejor resultado en unas elecciones municipales y autonómicas, lo que supone que Mariano Rajoy haya dado un salto cualitativo de cara a las próximas generales. Una vez más su estrategia, que no ha estado exenta de crítica, sigue funcionando. Las previsiones y los sondeos, que marcaban una diferencia de en torno a 10 puntos entre PP y PSOE, se han confirmado, por lo que no tuvieron el efecto de movilizar a la base social socialista. Las victorias en Castilla La Mancha, Madrid, Valencia o Sevilla son el mejor símbolo de esta nueva etapa marcada por el color azul, que supone la confirmación del cambio de ciclo político en España.

2. Debacle socialista. El PSOE ha sufrido un rotundo descalabro, perdiendo varios de sus feudos tradicionales (Sevilla, Barcelona, Castilla la Mancha, etc.). El descontento de los españoles con el Gobierno de Zapatero ha sido una losa para muchos candidatos municipales y autonómicos. A partir de ahora, Zapatero queda en una posición muy delicada y su partido queda noqueado.

3. Irrupción de UPyD. El partido de Rosa Díez ha obtenido unos grandes resultados al haber sido capaz de recoger el descontento de muchos votantes socialistas (y algunos populares). UPyD tenía el reto de demostrar que no era una formación política basada en su líder, sino un partido alternativa al bipartidismo. Sus buenos resultados en el Ayuntamiento y la Comunidad de Madrid así lo confirman.

4. El movimiento 15-M pierde protagonismo. El movimiento 15-M ha tenido una influencia casi inexistente en las elecciones. Ha habido un incremento del voto en blanco y el voto nulo, pero con una influencia escasa. En estos siete días ha demostrado ser capaz de captar el interés de los medios de comunicación, pero no de alterar el resultado de las elecciones.

5. Bildu se frota las manos. Bildu ha pasado de villano a héroe en las últimas semanas. Con el intento de impugnación e ilegalización de sus listas han tenido una impresionante campaña de comunicación en los medios que les ha permitido presentarse en el País Vasco como una víctima. Sus resultados inquietan.